Una historia de jovenes. David Minayo Mogollón.
Había una vez un joven llamado Javier que vivía en un pequeño pueblo de Andalucía. Desde muy temprana edad, Javier soñaba con ser independiente y construir su propia vida. Creció en una familia amorosa, pero sentía que había llegado el momento de volar del nido y enfrentar el mundo por sí mismo. A los 18 años, después de terminar el bachillerato, Javier decidió que era hora de emanciparse. Había estado ahorrando dinero de sus trabajos de verano y sabía que tenía que dar el primer paso. Con la bendición de sus padres, quienes siempre lo apoyaron en sus decisiones, se mudó a una ciudad cercana donde podía estudiar en la universidad y trabajar al mismo tiempo. Al principio, la vida sola fue un desafío. Javier tuvo que aprender a manejar su presupuesto, cocinar y hacer las tareas del hogar. Sin embargo, cada pequeño logro le daba una inmensa satisfacción. Se inscribió en clases de administración de empresas y comenzó a trabajar en una cafetería local para cubrir sus gastos. Con el tiempo, ...